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Modo Avión

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Los últimos días de mí vida los he vivido en ‘modo avión’, igual que esa función que tienen los celulares, tabletas y computadoras y que muchas veces uno no encuentra manera de utilizarla constructivamente…  El ‘modo avión’ en los dispositivos electrónicos es un tipo de función que, una vez que se activa, hace que se desconecten todas los enlaces inalámbricos. No se pueden realizar llamadas, enviar menajes, navegar por Internet, ni usar el GPS. En pocas palabras: cuando se está en ‘modo avión’ solo se puede trabajar en modo local o privado…

Eso es lo que preferí luego de que, tras 16 años de trabajar 24/7/365 sin un día de descanso en el medio (ni un día aunque usted no lo crea), simplemente me dijeron que, por temas económicos, me quedaba sin trabajo. No hubo chance de nada, ni reconocimiento de ninguna especie, ni compensación posible, simplemente la fría decisión de un: “hasta acá llegaste” y ya…

Realmente, luego de trabajar por 10 personas y cobrar por 1, ayudar en diferentes campos que no me correspondían, alcanzar y sobrepasar las metas propuestas en el área de tareas especifica, darlo todo por todo(s) y sufrir la no conclusión de muchas promesas realizadas (simples zanahorias delante de un burro), eso fue para mí un tremendo y duro golpe al mentón tal cual como si fuera propinado por el mejor Mike Tyson de la historia… Sobre todo porque en estos momentos difíciles que se viven y teniendo una familia, nunca pensé que el final sería tan impasible, apático, frío y distante, cómo finalmente ocurrió…

Pero bueno, siempre he escrito y pregonado que de nada vale llorar sobre actos concluidos, ni rumiar enojos improductivos u ocupar la mente en el dolor que producen las injusticias, ya que nada de eso permite avanzar en la vida y solo retrasa lo inevitable de tener que echarse a andar nuevamente. Cuanto más tiempo quede uno atrapado en pensamientos estériles, mas demorará en ponerse en marcha nuevamente. Así que soy de poner rápidamente una pesada losa sobre este tipo de acontecimientos dejando que sea la vida y quienes conocen verdaderamente las cosas, quienes juzguen los sucesos acaecidos.

Pasar al ‘modo avión’ me permitió concentrar todo mi esfuerzo en analizar las opciones existentes para seguir adelante y recalcular (como los GPS) la senda que me retornase hacia el camino principal, cosa que hoy ocurre con un nuevo equipo y emprendimiento, que abrazo con mucha ilusión…

Ponerme en modo avión me ha permitido ajustar la marcha y volver con esperanza a recorrer el camino elegido, sabiendo que en la vida todo pasa de forma inexorable…  pasa lo bueno y también pasa lo malo.

Por eso, si te encuentras en una situación similar y crees que el dolor que sientes hoy será infinito y que no hay un mañana de esperanza, no desesperes, porque todo pasará… Pero si te encuentras en las antípodas de este sentimiento y crees que esa felicidad o bonanza que disfrutas hoy son algo sin fin, disfruta el momento y vívelo intensamente porque, inevitablemente, también pasará… Así es la vida, nada es para siempre, los momentos son fugaces, pequeñas pinceladas o matices de alegrías y tristezas que van haciendo la vida del hombre, por lo que la mayor sabiduría que uno puede atesorar es tener consciencia de la transitoriedad de las cosas y aceptarlas como tal…

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